sábado, 31 de diciembre de 2011

Sierra de Andújar... BIODIVERSIDAD y ESTILO


BIODIVERSIDAD, EL TESORO DE LA VIDA.
Queridos amigos, aquí estoy de nuevo para seguir compartiendo con vosotros las magnificencias del Parque Natural Sierra de Andújar, ese parque “nuestro” por proximidad y por término municipal, pero también por propio espíritu y amor a un entorno natural único y privilegiado del que podemos y debemos disfrutar con corazón pero también, como siempre os recuerdo, con cabeza, que lo uno no quita lo otro y como bien dicen nuestros mayores: “las cosas bien hechas, siempre estarán bien hechas”.


Hoy me gustaría en primer lugar desearos unas Felices Fiestas y un Próspero año 2012, que venga lleno de Salud, Felicidad y Mucho Trabajo.


También me gustaría para terminar este año 2011 presentaros un nuevo proyecto que pongo en marcha con mucha ilusion, bueno más que poner en marcha, es sacarlo a la luz, ya que llevamos mucho tiempo trabajando en él. Se trata de una página web donde pretendemos hacerla referente de cualquier persona que desee visitar este magnifico entorno natural, la puedes visitar en www.lasierradeandujar.com,  todavia queda mucho por hacer, de hecho, hay infinidad de apartados que aún no hemos publicado, pero que a lo largo del mes de enero esperamos esten terminados. En definitiva, esperamos que os guste y que a su vez le deis difusión si lo estimais conveniente.

Y ahora si que  me gustaria contaros el porqué de la tremenda importancia que tiene el Parque Natural Sierra de Andújar en términos naturales y ecológicos. Estoy seguro de que habréis escuchado mil veces hablar de este preciado enclave serrano en términos tales como: “zona privilegiada para la fauna” “mejor representante del bosque mediterráneo”, etc. Todos estos piropos son extraordinarios pero ¿sabemos realmente porque somos merecedores de los mismos?.


Hoy quiero llevaros conmigo a un pequeño viaje, un viaje a través de la BIODIVERSIDAD del Parque Natural Sierra de Andújar, a través de sus riquezas y excepcionalidades; y espero de todo corazón que al término del mismo os haya servido de ayuda para comprender realmente el tesoro que tenemos en nuestras manos y por tanto encontremos la manera de actuar en consecuencia. Pero como lo mejor en todo es siempre empezar por el principio, comenzaremos preguntándonos si entendemos realmente lo significa la palabra “biodiversidad”.



BIODIVERSIDAD: Se conoce como biodiversidad a la variedad de especies que habitan en un territorio. También es la variabilidad genética dentro de cada especie y la diversidad de ecosistemas. La biodiversidad es fuente de recursos naturales y de salud para el planeta.
Tenemos que entender que el valor esencial, lo verdaderamente fundamental e importante de la biodiversidad, reside en que es el resultado de un  proceso histórico natural de gran antigüedad; es decir que no es algo que se forme de la noche a la mañana, sino que necesita años y años de formación, años y años donde el transcurrir, la casualidad y la causalidad dan como resultado ecosistemas magníficos, impares y exclusivos. Es por esto que la diversidad biológica, tanto animal como vegetal tiene ya, y solo por esta razón, el derecho ineludible de continuar su existencia. Y somos nosotros, como parte importante de esa biodiversidad los que nos hemos ganado el derecho y el deber de velar por su protección y respeto.
Solo en nuestra comunidad autónoma, Andalucía, existen 2 Parques Nacionales, 24 Parques Naturales, 32 Parajes Naturales, 28 Reservas Naturales, 40 Monumentos Naturales, 21 Parques Periurbanos, 2 Paisajes Protegidos y 5 Reservas Naturales Concertadas; y cada uno de ellos es especial e inigualable, me atrevería a decir que irrepetible.


 





















Algunos de vosotros pensareis que el Parque Natural Sierra de Andújar es un pequeño eslabón en esta enorme cadena, y en parte lleváis razón, ya que forma parte de este gran engranaje que es la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA). Pero no es un eslabón pequeño, ni débil, sino con premisas dinámicas, fuertes e importantes.

Hemos tenido la enorme suerte de que en el Parque Natural Sierra de Andújar se den durante siglos unos determinados factores que han culminado en la formación del que se considera el mejor representante del bosque mediterráneo de toda la península, para que os hagáis una idea, en este parque disfrutamos de 4 comunidades  vegetales distintas, que se agrupan en algunos casos, se entrelazan y se acompañan en otros; proporcionando  ecosistemas ricos  y de gran frondosidad:

El Encinar: Característico de nuestro bosque, acompañado de Jaras y Cantuesos en algunas zonas, con Cornicabras, Labiérnagos y Quejigos en las zonas de umbría, y custodiado por Mirtos, Acebuches y Esparragueras cerca del Guadalquivir y sus afluentes y en los barrancos más cálidos.


El Alcornocal: En las zonas medianamente húmedas de las laderas cortejado por Madroños y Brezos.


El Melojar:  En la zona más septentrional del Parque, allí donde más llueve, y en cimas elevadas por encima de los 800 m.


Los Bosques Riparios: En las orillas de los ríos y arroyos formando las Alisedas y las Fresnedas en muchos casos con alternancia y frecuentemente acompañadas con Zarzas, Tamujos, Adelfas y Tarays.

Estos 4 ecosistemas distintos nos proporcionan una gran cobertura vegetal que permite la vida de un gran número de especies animales. No olvidemos que el 53% de los Anfibios, el 37% de los Reptiles, el 20% de los Peces, el 39% de los Mamíferos y el 48% de las Aves presentes en España se encuentran en el Parque Natural Sierra de Andújar.  


Ya sabéis que disfrutamos de una variabilidad, cantidad y calidad de fauna envidiables, mucho hemos hablado ya al respecto pero permitidme que hagamos un pequeño repaso: 

 

·         Anfibios, de los que cabe destacar la presencia del Tritón ibérico, el Sapo partero ibérico, la Salamandra  o el Gallipato.




·         Reptiles, como el Galápago europeo, el Lagarto Ocelado, la Salamanquesa Rosada, la Lagartija colilarga, 8 especies de culebras entre las que se encuentra la Culebra viperina, la Culebra de collar, la Culebra bastarda y la de escalera. Y de las Víboras, la Víbora hocicuda.

·         Aves, hasta 178 especies, algunas de un valor incalculable como el Águila Imperial o el Águila Real, que tiene en este parque la densidad de población más importante de España, el Buitre Leonado, el Buitre Negro, el Águila Culebrera, el Alimoche y al Halcón Peregrino. Y todo esto además de las especies nidificantes como son el Cernícalo Vulgar, el Milano Negro, el Águila Calzada; y de las rapaces nocturnas como el Búho real, el Mochuelo, el Autillo y la Lechuza. Si preferís las aves acuáticas también disponemos de una gran variedad como el Porrón común, el Ánade friso, el Ánade Real, la Garceta común, la Garza Real y el Zampullín Chico; aparte de una gran comunidad de pájaros en las grandes extensiones de matorral mediterráneo y que por citar alguno lo haría con el Picogordo, por su no menos curiosa forma de partir los piñones perfectamente por la mitad.



Estoy seguro que algunos de vosotros empezáis ya, a estas alturas del viaje, a sentir un poco de vértigo ante tal magnitud de animales. A algunos de vosotros os parecerá mentira, pero la realidad es que aún hay más.


·         De los mamíferos, animales con los cuales seguramente estamos más familiarizados, no debemos nunca olvidar que en el Parque Natural Sierra de Andújar encontramos los que posiblemente sean los únicos ejemplares de Lobo Ibérico de toda Andalucía. Junto a él, el Lince Ibérico, icono y estandarte merecidísimo de la protección animal. Junto a ellos el Meloncillo, la Nutria, el Tejón, la Garduña, la Gineta y el Gato Montés, como representantes de los carnívoros. Entre los herbívoros los principales las especies cinegéticas como el Ciervo y el Jabalí, también el Muflón y el Gamo.


Como podéis comprobar el patrimonio natural del que somos poseedores habla por sí solo. No solo poseemos una biodiversidad envidiable sino que además eso nos proporciona una serie de ventajas sobre aquellos ecosistemas menos privilegiados. ¿Por qué?, pues veréis, los hábitats como el nuestro se muestran más estables y menos propensos a la extinción debido precisamente a la gran diversidad de organismos que lo componen.
Una biodiversidad amplia, generosa y variada es base y fundamento para la supervivencia de cualquier ecosistema y esta definición es igual de válida si nos ceñimos a nuestro ámbito local en el Parque Natural Sierra de Andújar, como si ampliamos nuestras miras, ya que podemos afirmar que la biodiversidad es fundamental para la vida sobre la tierra y por tanto, lo es también para la vida humana, ya que es la responsable directa de la mayoría de las cosas que nos rodean. Echad un ojo, mirad vuestros alimentos, vuestra casa, cuando salgáis de compras. Seguro que os sorprendéis.



En fin, volvamos a nuestro pequeño gran mundo y posemos nuestras miradas en el Parque Natural Sierra de Andújar y en la necesidad imperiosa de preservar la biodiversidad del mismo, que no es otra cosa que “proteger las especies y los hábitats donde viven” y eso es cosa de todos ya que la mayoría de las veces somos nosotros, sin darnos cuenta o sin darle importancia, los que influenciamos negativamente en la naturaleza que nos rodea. Sin embargo cambiar esos hábitos es sencillo, rutinario y además no cuesta dinero, con lo cual ya no tenemos escusas:

·         Vigilad todo lo que hacéis en el campo, y sobre todo vigila como lo haces.

·         Nuestros ríos y pantanos están ahí para nuestro disfrute, pero no olvides que son fuente de vida animal y vegetal. No arrojes nada, ni siquiera aquello que creas que puede servir de alimento a los animales porque estas interfiriendo en el entorno, además de que sin darte cuenta estas contribuyendo a la “contaminación visual”.

·         No enciendas fuego fuera de las zonas habilitadas para tal fin. Mantenlo siempre vigilado y cuando termines apágalo con arena o agua asegurándote de que está perfectamente extinguido, si no es así cualquier ráfaga de viento puede volver a prenderlo.

·         Deja todo igual que lo encontraste. Si tu coche ha llegado hasta vuestro destino cargado de comida y bebida, seguro que puede volver con alguna que otra bolsa de basura. No las dejes allí porque sabes que los animales las romperán para comer y no solo lo ensuciaran todo sino que además pueden morir al ingerir algo que no deban.

·         Nunca olvides “LAS 3 R”: Reduce, Reutiliza y Recicla. Piensa en nuestros hijos que han de heredar este mundo.

·         Por último dejadme daros un último consejo. Siempre que penséis en adentraros en plena naturaleza para observar el paisaje o la fauna, hacedlo acompañados de un guía especializado. Como sabéis tengo una empresa de turismo natural y de ocio, turismo verde, guías de naturaleza”  y la experiencia, queridos amigos, es un grado. Cada vez son más las personas que prefieren ser acompañados por uno de nuestros guías en vez de dar palos de ciego. Ellos os llevaran por zonas de incalculable valor en rutas de senderismo y en rutas 4x4, según vuestras preferencias. Nuestra empresa lleva años realizando actividades donde el ocio y el desarrollo sostenible se dan la mano. Contamos con distintas rutas alternativas para preservar la masiva afluencia humana en zonas de importantes características ecológicas, tanto a nivel de flora como de fauna, mientras aseguramos que con nosotros aprovechareis al máximo vuestra jornada en la sierra. Así de fácil, sin complicaciones y sabiendo que mientras vosotros disfrutáis de un maravilloso espectáculo, nosotros seguiremos estando atentos en pro de la conservación de nuestra maravillosa biodiversidad. En pro de la conservación de nuestro maravilloso Parque Natural.


Bueno, queridos amigos, solo me queda desearos que vuestras vivencias en el Parque Natural Sierra de Andújar sean inolvidables, disfrutad de él sabiendo que tenéis entre vuestras manos una joya de incalculable valor, un diamante perfectamente pulido y tallado a fuerza de tiempo y paciencia, y que por tanto vuestros cuidados hacia él no pueden ser de menor envergadura, ni con menor constancia. Tierra, aire, agua, fuego: principios de la vida..., Biodiversidad.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Mariposa de Otoño...

LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.
Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.
Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.
Se va la mano que te induce.
Se va o perece.
Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.
Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.
Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.
La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece
Pablo Neruda.






 
 



Ni que decir tiene que todas las fotografias aqui mostradas, estan realizadas en la Sierra de Andújar...

domingo, 30 de octubre de 2011

Y llegó el otoño...

“No puedo ser sin que las hojas vuelen y vuelvan a la tierra” (Pablo Neruda)

Y cuánta razón tiene nuestro amigo Neruda, ¿Cómo ser?, ¿Cómo renacer?, ¿Cómo volver a estar sin el paso inexorable del otoño?.

“Amigo” incomprendido, al que se le adjudican todos los males: frío, lluvia, viento, nostalgia, depresión…, hay quien compara la caída de las hojas de los arboles con el anuncio de la muerte. Y yo me pregunto ¿Puede haber algo más vivo que el otoño?

¡Hay! queridos amigos, no os dejéis llevar por la melancolía, sé  que las vacaciones quedaron atrás, sé que un nuevo periodo estival nos parece lejano e inalcanzable e incluso comprendo que los días más cortos, “acortan” también nuestra actividad acrecentando ineludiblemente nuestra apatía. Pero, ¿Os habéis parado a pensar alguna vez que sería de nosotros sin el otoño?


Hace tiempo, un gran amigo mío me dijo lo siguiente: “Hace falta que se rompa una estrella, para que podamos ver la infinidad del cielo”. Por tanto no es así mismo necesario que las lluvias, el frío, el viento, “rompan” el ciclo que hasta ahora tenía nuestro preciado Parque Natural Sierra de Andújar y comencemos a ver la “infinidad” de lo que se esconde más allá.

Más allá del sol y del calor, que estaréis de acuerdo conmigo este año ha sido tremendo y tremendamente largo, existe todo un mundo por descubrir. Para mí, sin lugar a dudas, nunca encontrareis nuestro Parque Natural más bello que bajo la atenta mirada del otoño. ¿Es posible encontrar una estación más bella que ésta en la que nos encontramos? No hay color que pueda ocultarse y toda la gama cromática luce despertando nuestros sentidos. Encontramos las maravillas del Equinoccio en la naturaleza que crece o en el sol que pasa del blanco al dorado fuego, iluminando, calentando, pero sin quemar. El Otoño  trae días grises, es verdad, ¿pero acaso no son los mejores para la reflexión? y también nos trae lluvias apaciguadoras, lluvias que nos traen vida y esperanza, y que nutren la ya tan castigada y quemada tierra de nuestro Parque Natural que lleva soportando altísimas temperaturas más de cuatro meses. Pronto aquellos pastos de los que hablábamos en entradas anteriores se convertirán en hierba tierna y jugosa que alimentara a nuestros animales antes del frío invierno.













El insistente calor unido a la ausencia de lluvias del comienzo del otoño, han influido notoriamente en los ciervos de nuestro Parque Natural. Acostumbrados como estamos a que las jornadas de berrea sean de una grandísima intensidad, éste año hemos tenido que conformarnos con marchas más leves y de menor ímpetu. Por supuesto no quiero decir con esto que no se hayan dejado escuchar los berridos de estos ungulados en los atardeceres serranos, todo lo contrario, y hemos podido disfrutar de manifestaciones más o menos  fuertes, combates por las hembras y medidas de fuerzas.
Pero hemos podido deleitarnos menos y durante menos tiempo.

La buena noticia, buenísima diría yo, es que por fin comenzó a llover, el verde comienza a despuntar y como bien dice nuestro cancionero popular: “los pajarillos cantan y las nubes se levantan”, nubes que dejan cielos limpios y frescos.  Octubre ha llegado a su fin, las horas ya se han cambiado,  y noviembre viene dispuesto a pintar nuestros bosques de colores ocres, rojos y amarillos. Las primeras lluvias dejaran paso a nuevos frentes y los árboles de hoja caduca empezarán el colorido proceso que les llevará a perder las hojas. Es el acontecimiento natural que anuncia la llegada del otoño. Un otoño tardío sí, pero otoño al fin y al cabo, y como más vale tarde que nunca, es hora de desperezarse, de sacar de los armarios las botas y los chubasqueros, y salir al monte, a los ríos, a cada rincón del Parque Natural Sierra de Andújar.

Si eres amante de la fotografía, lleva siempre tu cámara contigo. Si aún no te has iniciado, no vas a encontrar un momento mejor. La fotografía de naturaleza es uno de los estilos de fotografía más practicados. Es tremendamente satisfactoria y no necesitas ser fotógrafo profesional, basta con que seas simplemente un aficionado; ya que no se necesita demasiado equipo. No hace falta que empieces con grandes inversiones de dinero, es cierto que hay verdaderas maravillas tecnológicas que hacen unas fotografías de esas de quedarse con la boca abierta, pero no deberíamos comenzar la casa por el tejado así que mejor poco a poco. Tampoco necesitas demasiada experiencia para aun así conseguir fotografías realmente impactantes,  ya que con tu pequeña cámara, un paseo por la sierra, atención e imaginación, puedes hacer instantáneas verdaderamente curiosas, y luego siempre puedes ir ampliando tu equipo. Gran parte de la técnica para conseguir las mejores fotos naturales es tener paciencia y ganas de salir a explorar.

Los paisajes del otoño son maravillosos, y la luz, ¿Qué puedo deciros de la luz? Es difícil explicar el brillo que desprende todo, como si las ninfas del bosque hubiesen teñido cada rincón con su polvo dorado. Si yo fuera un entendido en la materia os deleitaría diciendo que la luz inicia en esta época del año una profunda caída hacia la oscuridad del solsticio de invierno y su posterior renacimiento, impregnando todo a cada paso. Pero como no lo soy, solo puedo invitaros a que vengáis a verla con vuestros propios ojos. No hay en el mundo luz más bonita que la “luz del otoño”.



Como podéis comprobar las plantas toman en esta época del año un protagonismo merecidísimo, para ello se engalanan con sus mejores trajes y cada una de ellas, grandes y pequeñas, de hoja perenne o caduca, todas lucen a su manera, expresando su ser, y lo hacen con intensidad, con colores cuya descripción resulta cuanto menos difícil. Solo tenéis que mirar a vuestro alrededor, y asomaros al maravilloso balcón que os ofrece la naturaleza.

Sin embargo no penséis que para nuestra fauna, nuestros animales, el otoño supone una mala estación, todo lo contrario, prácticamente a efectos biológicos se parece mucho a una primavera. Los frutos madurados durante el verano dejan ahora multitud de frutas y frutos, bayas y toda clase de semillas. Así mismo y como apuntábamos anteriormente la vegetación se revitaliza y recupera dando como resultado tiernos brotes y germinaciones de numerosas plantas. Ante esta abundancia de alimento, los animales invertebrados, anfibios, reptiles, aves y mamíferos, sacian su hambre, recogen y guardan para el invierno e incluso algunos se afanan ya que pronto les llegara una nueva puesta o camada y han de estar lo más fuertes posibles. 







Ya desde finales del pasado mes de Septiembre, podemos divisar en nuestros cielos el fantástico espectáculo de la migración de las aves. Unas nos dejan, se marchan buscando climas más cálidos en tierras africanas, como el Águila Culebrera o la Cigüeña Negra, y curiosamente otras que pasan el verano en el norte de Europa llegan hasta nuestras latitudes en busca de zonas menos frías, como el Cormorán. También podemos ver otras llamadas Invernantes, que pasan todo el año entre nosotros, son sedentarias y apuestan por quedarse incrementando año tras año las poblaciones de dichas especies, a las que les basta estar bien preparadas para afrontar el invierno.

Los invertebrados, tan presentes durante el verano comienzan a prepararse para el invierno, los insectos, los arácnidos, según la especie, todos acabaran como crisálida, huevo, o si es adulto, generalmente en un estado que se denomina “diapausia”, comparable con la hibernación de algunos mamíferos.




Los anfibios y reptiles aprovechan para comer todo lo que pueden, de que sus reservas estén al máximo dependerá que sobrevivan hasta la próxima primavera. Así mismo es hora de encontrar un buen escondrijo donde pasar el invierno. Cuando salgáis al campo, y veáis las piedras y rocas en el suelo tened en cuenta que bajo muchas de ellas pueden habitar anfibios y reptiles, procurad no molestarles, dejad que sigan con su sueño invernal, ya que un cambio en su temperatura podría provocarles la muerte.
Los pequeños mamíferos como Topos, Lirones caretos, Erizos, o Tejones, se afanan en buscar alimentos (bellotas, piñones, bayas, etc.). En otoño ver a estos pequeños animales es bastante fácil, ya que trabajan durante horas buscando ese preciado manjar que será su sustento durante los meses de invierno, hasta que la primavera vuelva nuevamente a despertar.

Para los mamíferos más grandes este tiempo es, como podría decirlo, un tanto peculiar. Para unos es tiempo de emparejamiento, de vida, de esperanza; sin embargo para el ciervo es tiempo de luchar a contrarreloj por que la muerte viene acechando detrás de cada árbol, de cada piedra. Es tiempo de monterías, los mismos campos que hace solo un mes servían de estrechamiento de lazos entre los cónyuges, son ahora testigos del miedo.


Tengo que reconocer que el tema de las monterías, es para mí un tema escabroso, que entiendo y respeto sobremanera pero que hace cada año mella en mis profundos sentimientos conservacionistas. He de ser claro y sincero en cuanto a este tema se refiere ya que por un lado ¿Qué sería del Parque Natural Sierra de Andújar sin las monterías? La respuesta es fácil, probablemente se encontraría en un estado de deterioro considerable, ya que las fincas monteras hacen una impecable labor donde el cuidado de los animales es fundamental. Y no solo los ciervos, sino que ya por añadidura toda la cadena trófica se beneficia. Hemos de considerar también la gran aportación económica que supone para nuestro Parque Natural y nuestros municipios la llegada de los cazadores, ya que existe toda una red de productos artesanales directamente ligados a esta práctica: Carnes y chacinas procedentes de los ciervos, talabartería, marroquinería, trofeos, adornos y joyas a partir de las cornamentas, etc. y esto queridos amigos no es poco en los tiempos que corren.

Pero como ya os decía antes, para mí la visión de la muerte donde antes todo era vida y fuerza, es cuanto menos triste, y no puedo evitar tener un toque de amargura.
Mientras tanto, y como continuamente ocurre en la naturaleza, la vida se revela, se abre hueco y continua acaparando nuestra atención y muchas especies comienzan con sus pautas de emparejamiento. Las grandes rapaces: el águila imperial, el  águila real, y la perdicera entre otras, dibujaran a finales del otoño, bailes de amor, anunciando que pronto comenzarán a reproducirse. El búho real comenzara a ulular en los riscos de nuestra sierra esperando la llegada de su pareja. Los zorros, con sus gañidos y aullidos nos darán un toque de magia en las frías noches de la campiña, y el gruñir  y bufar de nuestros últimos gatos monteses nos darán esperanza en las noches de luna llena.

No hay duda, os puedo asegurar sin lugar a equivocarme,  que el otoño es la mejor estación del año para disfrutar de la Sierra de Andújar. Pasear, observar nuestra fauna local, fotografiar paisajes y detalles maravillosos, disfrutar de un clima suave y, ¿porque no? , disfrutar de una magnifica e inolvidable estancia en uno de los múltiples alojamientos de los que disfrutamos en este preciado entorno natural.













Para finalizar permitidme haceros otra propuesta, si os animáis y no queréis perderos detalle no lo penséis más y dejaros guiar con nuestra empresa de actividades. No os vamos a defraudar.



               “turismo verde, guías de naturaleza”- Telf.:629 51 83 45 -  lasierradeandujar@gmail.com

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