ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
No estás enfermo. Te parece.
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.
Y pasó el tiempo de las mieses.
Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
No estás enfermo. Te parece.
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
El sol, ahora,
convalece.
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.
Se va o perece.
Se va la mano que te induce.
Se va o perece.
Se va o perece.
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.
Se va o perece.
Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.
El sol, ahora, convalece.
Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.
También me dice: —Te parece.
La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece
revolotea,
y desaparece

Ni que decir tiene que todas las fotografias aqui mostradas, estan realizadas en la Sierra de Andújar...








