jueves, 25 de noviembre de 2010

domingo, 21 de noviembre de 2010

Andújar a vista de pájaro



Nos situamos en marzo de 2008. Tras una reunión en la Sierra de Baza con diferentes responsables de centros de visitantes, profesionales del turismo de naturaleza y gestores públicos en Andalucía, se me encomienda diseñar una actividad en el Parque Natural de la Sierra de Andújar que tenga mucha repercusión pero  bajo impacto ambiental. Me pongo    manos a la obra, y días después, presento un documento con varias posibilidades, entre ellas, la que paso a relatar. Fue la elegida por los responsables de la idea.

La actividad en cuestión sé desarrolló dos meses más tarde, después de muchos calentamientos de cabeza, desavenencias, malos entendidos, e incluso, amenazas  y demás cuestiones (algunas de ellas  todavía perdurables,  que un día no muy lejano, contare con pelos y señales). 


Y llegó el día en el que comenzamos la actividad:
 Iniciamos nuestra aventura con un primer día de pruebas en Andújar, amanecía en la ciudad mientras nos disponíamos a descargar todos los materiales, justamente, en la zona donde normalmente se instala el mercado ambulante, de hecho, era martes 10 de junio y por tanto día de “mercadillo”. Los más madrugadores que paseaban por allí, seguramente pensarían, “donde irán estos con tanto remolque, con esas lonas tan inmensas que están estirando en el suelo, y esas canastas tan grandes de mimbre”.
 
 Yo estaba muy ilusionado, quizás  un poco aturdido por no saber muy bien donde  prestar  mi ayuda.  Para mí, al igual que las personas que nos observaban un tanto perplejas, era la primera vez.

Pero de manera que se iban colocando las piezas en su sitio, se empezaba a adivinar lo que iba a pasar. Unos ventiladores bastante potentes y de gran tamaño, metían aire en esas lonas tumbadas  en el suelo,  y que según me dijeron aquellos que me acompañaban,  se llamaban velas. Estas a su vez estaban atadas a unas enormes cestas de mimbre y otros  materiales volcadas en el suelo, y en uno de sus lados, varias botellas de propano. 
 
De manera que se iba metiendo aire, esa vela empezaba a tomar forma, a erguirse, y cuando estaba lo suficientemente llena, buscaba la verticalidad del suelo, mientras Arturo, nuestro piloto, ayudaba con aire caliente para que terminara de ponerse derecha y en posición de vuelo. Acabábamos de prepararlo todo. Iba a comenzar nuestro viaje en Globo Aerostático. Un viaje que sin duda nos haría disfrutar (y de lo lindo) de las primeras horas de la mañana, sobrevolando mi ciudad, Andújar.

 El Globo donde yo viajaba estaba listo. Mientras, justamente frente a mí, otros dos globos, hacían la misma maniobra. Todos preparados,  y ante el asombro de los que por allí deambulaban, empezábamos a despegar del suelo. Fue una sensación única, de libertad, alegría y regocijo.

 

Durante un momento, permanecí callado, y no de miedo ni mucho menos, pero aquella agitación y emoción  mientras observaba la  ciudad que me vio nacer desde el más  favorecido de los lugares, fue más que impresionante. No sé si fue la adrenalina o las ganas con las que acometí aquella aventura; lo que si os garantizo es que fue mágico. El sol de la mañana nos acariciaba la cara con suavidad y como no, nos sentíamos  espectadores de excepción, sin duda alguna, éramos privilegiados.
   
 


Puerta de Madrid

  La sensación era magnífica, ya que cuando sopla el viento, ya fuese suave o fuerte, solo notaba que viajaba a más o menos velocidad. Realmente, el globo se mueve dentro de ese flujo de aire. 

La velocidad era idónea para poder admirar desde el cielo toda la ciudad. Íbamos a unos  diez kilómetros por hora, a esa velocidad casi no te mueves, por lo que hay que buscar,  subiendo o bajando, nuevos flujos de aire que te lleven más rápido.

No pretendo dar lecciones de aeronáutica, solo es para situaros, y lo poco que sé, lo he aprendido de esos magníficos pilotos que nos hicieron disfrutar de dos días de cine, en Andújar y su Sierra.

        
Plaza de España


Fuimos sobrevolando Andújar de Este a Oeste,  y la verdad;  cómo cambian las cosas desde allí arriba.  Los lugares parecen distintos  cuando cambias la perspectiva desde la cual observas.

  Después de aproximadamente una hora de vuelo, empezamos el descenso. Mi mente pensaba ya en el próximo día, porque esta es una de esas ocasiones que sabes a ciencia cierta, que lo próximo superará a lo anterior con creces.

El día siguiente, era el día grande, no podía olvidarse ni un detalle, de la misma forma que se planifico todo, debía salir. Venían medios de comunicación a tomar buena nota del viaje y de lo más espectacular, la Sierra de Andújar a Vista de Pájaro. Medios regionales andaluces y otros de ámbito nacional se darían cita para cubrir toda la noticia.

Si el primer día estaba exaltado por la sensación de vuelo, el segundo más que de volar, que indudablemente es toda una experiencia, era por lo que iba a tener la oportunidad de ver desde el cielo, el parque natural Sierra de Andújar.

Pero toda esa nueva experiencia, será motivo de una nueva entrada en este blog, entre tanto, espero hayáis pasado un rato agradable leyendo mi experiencia, que  realmente es solo un pequeño capitulo de toda una  historia, que prometo seguir escribiendo. Comenzamos “LA ROMERÍA DEL AIRE”.

Llanos del Sotillo






























P.D. Si pinchas encima de cualquier fotografía, la verás aumentada. (C) Todos los derechos reservados. Prohibida la copia o reproducción de las fotografías aqui expuestas, sin la previa autorización de sus autores. (Antonio Antolin, Miguel Díaz y Carlos Expósito)

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EXCURSIONES EN GLOBO  629 518345

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Un Paseo Matutino por la Sierra de Andújar

Hoy, era un día, de los que pintaba bien para dar un paseo por la sierra. Después de alguna lluvia caída en días anteriores, el cielo totalmente despejado, poquitos grados sobre cero..., el día perfecto para traerme en mi cámara, ese mar de algodones que tanto me gusta observar acariciando el valle del Jándula, y que todavía, no he sido capaz de captarlo en mi cámara de tal manera, que lo muestre tal y come es. 

Y así lo hice esta mañana. Me dirigí a tomar algunas fotografías mientras, hacia un poco de deporte, en plena naturaleza. Como me imaginaba, el mar de algodones estaba allí, imponente como siempre, exclusivo en ese paisaje serrano, pero que una vez más, me vengo sin poder igualar su belleza en mi cámara. Pero mientras que llega ese momento , me he traído otras imágenes que espero os gusten, y que me apetecía, compartir con vosotras/os.
Monumento al Peregrino
  y Santuario visto a traves del peregrino


Valle del Guadalquivir con Andújar en el centro


 




El Sol se abre camino entre la niebla...


    


Ombligo de Venus


Llamada vulgarmente Ombligo de venus, toma ese nombre por la característica forma de la hoja. Y es que ésta, tiene una forma orbicular (circular) y el pecíolo de la hoja sale del centro geométrico del limbo, lo que le da un aspecto, en el haz, como de un mamelón invertido, o como el nombre mismo indica, un ombligo.

Muchos asocian U. pendulinus el carácter de sinónimo de U. rupestris aunque otros autores no reconocen esa sinonimia.

Vive en grietas de paredones verticales, y en rendijas de muros, junto con otras plantas crasas. Como tal, está adaptada a las condiciones séricas y aguanta bien la sequía a la que es sometida por los lugares que ocupa. Florece a finales de la primavera, y las flores son de un rojo pálido a blanco, y se disponen péndulas en un racimo.

Farmacológicamente hablando no es una planta muy utilizada en nuestros días, aunque antiguamente se la incluía en la farmacopea española, y de hecho fue usada mucho antes por Dioscórides y Hipócrates. Se la considera principalmente una planta diurética en infusión. Usada externamente, se dice que es un buen remedio para sanar llagas y demás heridas, actuando como cicatrizante, y en algunos lugares se utiliza como remedio para las hemorroides. El jugo (obtenido machacando las suculentas hojas) se ha empleado históricamente contra las otitis purulentas en aplicación directa. Uno de sus empleos más curiosos (sin ningún fundamento científico, por supuesto) fue recomendado por Hipócrates con el fin de procrear varones.
Autor texto:  Álvaro Bayón
 

Los Cerrillos



domingo, 14 de noviembre de 2010

El frio llega para quedarse

Una Señal inequívoca de que el frio llega y se va a quedar con nosotros durante un largo periodo, nos la da un pajarito, muy nervioso en su comportamiento y bastante ágil.


Se llama, Lavandera Blanca (Motacilla Alba) o también conocida, como aguzanieves o pajarita de las nieves. Se encuentra casi en todos los hábitats, pero de una manera más importante cerca del hombre, al que anuncia la llegada del tiempo frío.

Con una cola en continuo movimiento, la Lavandera Blanca es un ave pequeña, de unos 16 a 19 cm de longitud, es un ave insectívora, de campo abierto, por lo que es muy común verla entre olivares. Prefiere áreas despejadas para empollar, donde puede ver y seguir a sus presas. Suele anidar en grietas de paredes rocosas y zonas similares.

Su vuelo es ondulado y con frecuencia, emite un agudo grito de vuelo, “tsi-tsi”, que es el mismo que hace cuando está en pleno cortejo nupcial.


Para identificarla, aparte de las fotos que os muestro, deciros que tiene el plumaje gris, blanco y negro, la cola larga, agitándola arriba y abajo. No es raro verla en zonas acuáticas, donde busca insectos de los que alimentarse.











Una especie vegetal que también nos anuncia que está cerca el invierno es el Rusco, Ruscus aculeatus. Se encuentra en zonas umbrías y húmedas.

Es un pequeño arbusto perenne de  entre 25 y 100 cm de color verde oscuro. Se caracteriza por la presencia de ramas transformadas, llamadas filocladios, unas extensiones de los tallos en forma  de hojas oval-lanceoladas acabadas en una pequeña espina que portan las flores y los frutos en la fructificación por lo que parece que estos salen directamente de las hojas. Las hojas son tan pequeñas que pasan inadvertidas. Las flores son verdosas y muy poco vistosas.




Lo más destacado es el fruto, en forma de baya roja de unos 10 mm de diámetro que, cuando se hace grande, lo que vemos es una bolita redonda pegada en mitad de la falsa hoja. Por eso cuando llega la navidad y al encontrar tanto parecido de sus frutos con los del acebo, y en su afán de imitarlo en su decoración, se recoge gran cantidad de esta planta, causando un deterioro considerable de las poblaciones de esta especie tan llamativa y característica de nuestros bosques.

Pero no solo su atractivo es resaltable, tiene propiedades  aperitivas, diuréticas y cosméticas entre otras, pero para eso quizás lo mejor sea dirigirse a una herboristería y adquirirlo.

El Rusco forma parte del clásico jarabe de cinco raíces, que incluye, además, apio, esparraguera, hinojo y perejil, que tenía predicamento como aperitivo (estimulante del apetito en los adultos) y diurético.


Ahondando en su composición, se encuentra un aceite esencial, resina, sales de potasio. Suele ser de gran ayuda en el tratamiento de la piel enrojecida y delicada de las manos.

Su extracto se utiliza en la fabricación de lociones para después del afeitado o para después de haber tomado el sol. Se emplea para trastornos capilares y afecciones venosas como varices y hemorroides.

Incluso en algunos sitios, los brotes jóvenes se consumen de forma similar a los espárragos, y las semillas como sucedáneo del café.

Con estas anotaciones, solo pretendo dar a conocer la magia de la naturaleza, y como de esta manera, nos podemos orientar en temas tan cotidianos como acercarnos a la predicción meteorológica, o saber algo más de lo que aporta la naturaleza a la humanidad

sábado, 13 de noviembre de 2010

El Ferrocarril que nunca llegó a la Sierra de Andújar - 2ª parte

Por fin y después de unos pocos días sin poder dedicarle mucho tiempo al blog, os muestro la segunda parte de este trazado ferroviario. Por un lado con la ilusión de descubrir lugares de la Sierra de Andújar poco conocidos, y por otro lado, con el convencimiento de que algún día se pueda recuperar al menos, algún tramo para el ocio y disfrute de cualquier visitante a esta sierra, y poder llamar realidad a la “Vía Verde de la Sierra de Andújar”




…Ya abajo, a pie del trazado, una vez estemos entre los dos túneles, seguimos nuestro viaje hacia el norte, atravesamos un pequeño túnel de aproximadamente unos 100m. y al salir de él, se nos abre un paisaje impresionante, con la ribera del río Jándula a nuestra izquierda y grandes llanuras al frente. Estamos dentro de la finca estatal de Lugar Nuevo, y el paraje que empezamos a atravesar es el denominado Valdelipe. 









Dos kilómetros más adelante nos volveremos a encontrar con la boca de otro túnel, yo le llamo el nº 4 por una razón evidente, es el 4 desde que empezó el trazado. Este tiene en su entrada una puerta metálica con el fin de que las reses (vacas) que hay por allí pastando, no se metan dentro del mismo y provoquen un accidente, ya que este túnel como el anterior, son totalmente transitables. La diferencia con el anterior es que, este tiene más longitud, unos 400m y además hace curva, por lo que la luz en mitad del túnel es inexistente.





Desde que salimos del túnel nº 4, recorreremos unos 3 km. sobre un trazado en su mayor parte acabado, aunque de manera que vamos avanzando, empezamos a adivinar que debería haber un nuevo túnel, y no lo vemos. En ese momento estaremos a la altura de la zona denominada, “El Saltaero del Gallo” su nombre viene dado por una zona escarpada que se encuentra para que nos situemos, a la espalda de San Ginés y que en el discurrir del arroyo del Gallo, esta zona cambia bruscamente de nivel y hace que cuando lleve abundante agua, haga un salto impresionante.

Salida túnel Nº 4

Pues bien, como decía, aquí debería haber un nuevo túnel, justamente el nº 5 y que debería tener 1900m de longitud. Según nos contaban algunas personas mayores, que conocieron la vía cuando eran jóvenes y que a su vez se lo contaban sus padres, el túnel estaba totalmente terminado, y parece ser que cuando estallo la guerra civil, hundieron la entrada de ese túnel, y dentro dejaron infinidad de carretillas y demás herramientas y utensilios. Personalmente por lo que he visto, y he podido comprobar sobre el terreno, creo mas bien que ese al ser tan largo y con lo que les sucedió en el siguiente, que ahora contaré, simplemente no lo iniciaron.

Seguimos hacia adelante, y durante unos kilómetros no tendremos ni una pista de que vamos por el trazado, ya que, no hay nada hecho en este tramo. De pronto divisaremos el palacio de Lugar Nuevo, si nos fijaramos bien, deberiasmos descubrir la boca de entrada de otro tunel, después de este edificio, volveremos a ver, el trazado en forma de trinchera primero y un poco más adelante en forma de talud. Pero entre ver el Palacio rodeado de cipreses y volver a encontrar el trazado, hay varios detalles; uno es que hay medio camuflada entre arbustos una gran charca de agua que es la salida de túnel nº 6, que supuestamente, empezaron a hacer y que dieron con un manantial, y por tanto, se tuvo que parar la obra en dicho túnel. Otro detalle es, que las personas que hacen el camino andando para subir al Santuario desde Andújar, una vez que bajan la cuesta del Madroño, y estan en la explanada de lugar nuevo, cruzan una especie de túnel pequeñito, pues bien, la vía pasaría justamente por encima.



Una vez hemos pasado esta zona, nos encontraríamos en el denominado “Llano de la Estación” conocido así precisamente, porque aquí iría construida una estación. Antaño, en y de la Sierra vivía mucha gente, por tanto era una de las zonas ideales para que parara el tren y estratégicamente, para aprovechar el transporte del recurso maderero y otros aprovechamientos naturales.









El trazado continuará dirección Noreste, para atravesar la finca del Barranco los chopos y posteriormente atravesar la carretera del Santuario A-6177. Pues bien, antes de atravesar la carretera a la altura del km 21,9 aproximadamente, nos encontraremos a nuestra izquierda una construcción que parece como un túnel desnudo y que seguro que cualquier persona que haya pasado por esta carretera lo ha localizado, pero que realmente es un viaducto (ver foto abajo), y que se construyó, con la intención de salvar los azotes del arroyo de la Fuente de los Guindos, que en invierno, crecía mucho por las escorrentías de la zona.




Una vez atravesemos la carretera, estaremos en el Barranco de San Miguel, a partir de aquí y en más de 10 km. no encontraremos obra civil alguna, exceptuando una serie de mojones que nos irán dando pistas de por donde debería haber transcurrido el trazado, e incluso, donde empezaría un túnel, ya que en este último caso, nos encontrariamos tres mojones en linea, dos enfrentados, y el del centro con las letras "FC" hacia el frente.
La siguiente estación se debería haber construido en la zona del embalse del Jándula, de hecho, todavía existe alguna construcción vincula a la vía. Si vamos bordeando el embalse, margen derecho aguas arriba, en el primer brazo del embalse, deberíamos ver, un trozo de talud y al final un túnel, sería el nº 7 y este si que tiene otro nombre, le llaman el túnel de los arrieros, y no me preguntéis porque, realmente no he descubierto ninguna razón del porque del nombre. Este túnel está sin forrar y en un estado lamentable, derrumbándose poco a poco. Solo andar unos poco metros a salir de este túnel, nos encontramos con el siguiente, el nº 8, también se encuentra inundado como el nº6 y tiene una longitud de 1850m.










A  partir de la salida de este túnel, estaremos en la zona llamada El Polluelo y Los Alarcones, la sierra se vuelve muy escarpada, como se vé en la foto de la derecha. En este ultimo tramo, encontraremos dos túneles más, el nº9 de unos 500m y transitable a pie, y el ultimo el nº 10 en el km 35,8 del trazado ferroviario que también esta cegado y tendría una longitud de 875m. Para terminar con las construcciones que nos encontraríamos, correspondería a un viaducto llamado del Romero de unos 10m de longitud y que se encontraría en el km 38,1 del trazado ferroviario.






He intentado describir de una manera lo mas amena posible, el recorrido de este trazado lleno de historia, esfuerzo e ilusión que nunca se llegó a terminar, y que como decia al principio de esta entrada, esperando que algún día podamos ver un cartel que diga, "Bienvenidos a la Vía Verde de la Sierra de Andújar"

Algún día, escribiré de todo el proceso que ha llevado este proyecto, desde su construcción hasta nuestros días, incluyendo mapas, planos de obra del trazado, nominas y presupuestos de aquellos años.




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